Me levante mirando la hora en el celular ¡Apenas son las ocho! A esta hora debería estar en el trabajo o dormida, siento que a veces el odio que le tengo a Dominik supera al de Hendriks. En fin, al escuchar el ruido de unos golpes salí del baño y al ver por la ventana Jack estaba parado ahí. -¿Qué haces aquí? –susurré acercándome a la ventana y la abrí haciéndome a un lado. – ¿En dónde está Shwarz? –pregunté viéndolo entrar y fruncí mi ceño asomando mi cabeza un poco. –Shwarz está estacionado muy terca. -No pensaste que íbamos a dejar sola en casa de un criminal. –murmuró sentándose en la cama mirándome sonriendo. –estaremos en el auto vigilando hasta que sea la dichosa fiesta, no hagas una tontería por querer pruebas por cierto Shwarz me dio esto, dijo que sí tienes problemas oprimas

