Cuando llegamos al orfanato le insistí a Evan que se quedará con nosotros pero dijo que no era necesario porque no se habían dado cuenta que me había ayudado a escapar así que solo me quedó darle las gracias antes de que se fuera. Al entrar Tom se fue a su oficina mientras yo busque las toallas en la bodega, creo que había algunas guardadas y cuando regrese me acerque entregándole una toalla mientras él estaba hablando por teléfono. -Gracias, estaré pendiente a su llamada. –dijo a alguien en el teléfono y colgó mirándome. –llame para que también vigilarán la casa de mis padres y vendrán a algunos más aquí. –él agarró la toalla para secar su cabello. –llama a tus amigos para saber en dónde están y pedir que los vigilen. -Está bien...gracias por cuidar de ellos. –murmuré mirándolo y sonre

