Mi mirada seguía puesta en Asterine hasta que Dominik se paró delante de mí con una sonrisa ladina en su estúpida cara. Fruncí mi ceño mirándolo y tratando de controlar las ganas que tenía de matarlo. -Asterine no está a la venta quita esa cara. –dijo guiándome a una de las mesas cerca de la pasarela. –ella es el premio mayor y el que gane se la lleva... ¿Quieres apostar? –se sentó en la silla mirándome desafiante. -¿Estás hablando en serio? –pregunté molesto y mordí mi labio inferior con fuerza. –primero quiero hablar con ella en privado. –él asintió haciendo una señal con su mano y un hombre se acercó. -Dejaré que hables unos minutos con ella pero no hagas nada indebido, no quisiera sacarte a patadas... llévalo con Asterine pero quédate cerca por si acaso. –le ordenó al tipo así que

