Mientras yo estaba cómo tonta pensando en porque demonio me despidió mi jefe él empezó a guardar mis cosas enojado. Me acerque a él intentando que deja eso pero forcejeamos un poco y me agarró de las muñecas acorralándome contra el gabinete, no me importa que me de miedo está vez yo también lo mire enojada porque esto es absurdo aunque esa vocecita en mi cabeza me decía que me lo merecía...sí hasta yo misma estoy contra mi ¡Genial! -¡Basta! Te lo repetiré una vez más y será la última, estás despedida al igual que tu insoportable amiga. –dijo mirándome furioso y solté un pequeño gemido de dolor. –toma tus cosas y vete ahora. –se separó de mi metiendo su mano a la bolsa de su pantalón y con la otra mano sujeto la mía haciendo que la extendiera. –llévate esto contigo. –por un momento deje

