Después del desayuno regresamos al trabajo, Zamara se fue con los niños y yo me senté en mi escritorio para llamar a los futuros padres, creo que hasta yo estoy más emocionada que ellos porque fue un proceso demasiado largo pero lo bueno es que están a una firma de poder tener un hogar. -Señorita...–la voz de mi jefe me hizo levantar el rostro y fruncí levemente mi ceño...apuesto que se le olvidó mi nombre. –olvide lo que le dije de la reunión con los padres, llámelos quiero verlos en mi oficina en menos de media hora. -Pero señor T...joven Tom ¿Sino pueden venir ahora? Nosotros siempre los llamamos con tiempo para que se preparen y más que nada estén disponibles. –murmure mirándolo, esto no me gusta, quiero a la señora Leyna de regreso, nunca pensé que pensaría eso pero de verdad la qui

