— Lamentamos mucho la perdida de sus bebés, señor Carter. — Concluyó una enfermera, después de darle la trágica noticia a Liam y eso fue, como si le cayera un balde de agua fría encima. Una vez más, todo el mundo de Liam se colapsó, todo se vino abajo, ¿por qué no se acababan las desgracias? Primero su madre, luego su esposa, que se convirtió en una asesina y ahora, eran sus bebés, la ilusión de tener a sus hijos, sus gemelos primogénitos, sus herederos, quienes, simplemente ya no existían. ¿Hasta cuándo él iba a sufrir? ¿O es que el universo se estaba burlando de él? ¿Acaso le hacían pagar una cuenta pendiente de alguna mala acción que olvidó? Liam cayó arrodillado, absorto, confundido, sintiéndose golpeado por dentro y sin fuerzas. Alicia de inmediato saltó hacia él, abrazándolo d

