ALLISON Mi estadía en Dinamarca fue corta, pero no me puedo quejar porque conocí a Anton Keller, un empresario que solo por cogerme me llevo para Alemania. En Alemania tampoco duré mucho, conocí a un árabe y me llevo en helicóptero hasta Chequia. No puedo llamar a atención de la persona y por lo general cada vez que voy a otro sitio cambio los pupilentes para que así no me recuerden o no me encuentren. El cabello n***o y la forma de mi cuerpo solo hace que me gane muchas miradas y algunas mujeres solo me miran con envía, otras con celos y algunas con deseo. Me despido del árabe y me voy al hotel en donde me ha reservado una habitación. Al entrar me acomodo en la cama y duermo por todos los días que no lo he hecho. Estar pensando en como seguiré para llegar a Italia tiene toda mi conc

