Narra Micaela Alguien llamó a la puerta. Parecía urgente y rápido, y me di la vuelta con sorpresa cuando Jack entró en la habitación, respirando con dificultad. —Lo siento— dijo Jack, señalando detrás de él—. Traté de advertirte, el teléfono estaba ocupado, quería detenerla, pero... —¿De qué estás hablando?— preguntó Reinaldo, pero Jack se hizo a un lado y Lady Fluke entró en su habitación seguida de su asistente, que permanecía cerca de la puerta, tecleando un teléfono. Lady Fluke entró y puso una mano en su cadera, estudiando a Reinaldo con el ceño fruncido, luego miró alrededor de la oficina. —Tú, ahora, durante todo el tiempo que nos conocemos, nunca había estado aquí antes—dijo, casi con desdén. Es bastante agradable. Reinaldo se despertó primero. —Lady Fluke —dijo—.¿Qué está

