CAPÍTULO QUINCE

1414 Palabras

KABIL El agua me cubre el cuerpo como un sudario líquido. Estoy flotando, inmóvil, sobre el lago, bajo el cielo ennegrecido por la noche, la corriente me mece con una paciencia ancestral, como si el mundo quisiera arrullarme antes de empujarme al abismo. A lo lejos, la cascada ruge con su voz indomable, es una advertencia, un recordatorio de que todo lo que fluye, en algún momento, cae, y mierda, yo estoy cayendo por ella. Es mía, todo en ella, cada espacio de su piel, cada parte de su cuerpo, me pertenece. Joder, es mi chica, mi maldita mujer, no importa que ahora se esfuerce por demostrar que tiene el control, que ya me ha superado, no, cuando su cuerpo sigue reaccionando al mío. No, cuando su lengua y su coño proclaman mi polla y mi boca. Mis ojos abiertos están anclados en el ciel

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR