ANA Kabil no me habla, no me dirige la palabra, luego de que todos los invitados se fueran y de que Marcela y Killian desaparecieran de mi campo de visión. Los nervios que se me habían mezclado con la rabia, no me dejaron pensar bien, me paralizaron, y ahora me encuentro sentada en un sofá de la estancia principal, bebiendo un poco de café, mientras afuera se escuchan las voces amortiguadas de los chicos. Respiro profundo, hago un conteo metal de los errores de esta noche, Elaxi me dijo que todo lo había planeado Kabil, solo porque quería demostrarle a los Cross y a Marcela, que nos vamos a casar, y que él había ganado. Ni siquiera se preocupó porque fuera su cumpleaños. Tenía un plan bien definido, aunque luego del beso que me dio Killian, el mismo día en el que anuncia que nos vamos

