—Claro, total mi opinión no cuenta una mierda. — Comenté molesta, tomando mi cartera y la mano de Emma para irnos de la casa. Estaba cansada, molesta, y lo único que quería era salir de ahí. Decidí que lo mejor sería ir a la casa de Eduardo. Una hora después, me encuentro tomando una bebida de dudosa procedencia junto a Blanca. —Entonces, ¿tenemos que hacer un pozo y empujarla? — Comentó dando una idea. —Sería una buena idea, pero espero que no se note, todo el césped es demasiado perfecto. — Murmuré. —Pero la podemos enterrar en otro lado. — Sugirió Blanca. Estábamos buscando alguna manera de deshacernos de Olivia. En cuanto llegué a la casa, Eduardo no estaba, pero cuando me giré para irme, Blanca abrió la puerta. Pensé que sería un poco raro el ambiente entre las dos después de tod

