El sol aún no se deja ver, pero las calles ya se estaban poblando de personas que iban y venían de camino a sus trabajos. Los buses se llenaban con los trabajadores de primera hora. Entre ellos se encontraba una somnolienta joven, que feliz acaricia su vientre pensando en lo hermosa que seguramente será su muñequita. Recuerda todo lo vivido desde que salió del orfanato, cómo su vida se ha ido transformando con el paso del tiempo. La ilusión de felicidad que tuvo al lado de Marcos. La manera estrepitosa en que cayó cuando supo cómo es él en realidad, y la paz que experimenta en este momento. Siente que a partir de alejarse de él se dio la oportunidad de salir del caparazón, como le dijo su mamá en sueños, es una oruga comenzando a convertirse en mariposa. Sabe que aún falta, tiene que t

