–Pero eras tú. –Pero no era yo, yo. Ya sabes. –Sí. –No sé si murió mi yo que la cagó, o no, pero bueno. Aún con todo, echo de menos aquel plano. Echo de menos a mi mujer, caray. Pensar en el dolor que le hice al morir es un cálculo insoportable. Por eso he decidido no volver a intentarlo. –La echas de menos. ¿Has pensado en buscarla? –La encontré. Pero la perdí… O la perdió otro yo –Miguel da un último trago a su cerveza mirando al vacío–. No sé, quizás algún día la trama me dé una alegría. Miguel Tasot sonríe. Las gafas resbalan por su nariz redonda. Se las sube con un dedo. Contemplando su botella de cerveza ya vacía, añade: –Espero que eso pase antes de que mi historia se acabe sin más. 05 A las 22:03 horas de la noche del jueves 25 de septiembre del año 2014 en Barcelona, Traf

