Aparentemente, ya se habían arreglado las cosas o eso era lo que yo quería pensar, justo cuando Ángela tuvo que subir a atender unas llamadas y pude notar que mi cuñada estaba incómoda, eso no me gustaba mucho porque sentía que yo era quién tenía que estar en medio solucionando todo y si era un poco agotador estar en medio entendía que yo había decidido esta situación, pero justo en este momento me estaba arrepintiendo no por ellas si no por mí mismo estado de ánimo el embarazo y las hormonas no son buenas para decidir. Fui a la cocina, quizás comiendo algo, podría calmarme un poco, estaba comiendo unas fresas con crema cuando escuche un fuerte golpe, salí rápidamente para ver qué era lo que estaba ocurriendo y me encontré con una escena un tanto desagradable Ángela estaba arriba de las es

