Silver, Gatuniam. Alanys Berellon Continúo al lado de Saúl, escuchando sus quejas y gritos de dolor, mientras el Cathro n***o con ojos dorados sigue inmerso en un trance que me deja un tanto perpleja, el felino que se había hecho cargo de mí, apenas estaba empezando a salir de su hipnótico proceso. Mientras yo había salido tan rápido como se me fue posible de allí. Miró de reojo al Cathro grisáceo. Suspiró y me lleno de tentación para preguntarle. —¿Esto cuánto dura?—Pregunto llena de incertidumbre. Él me mira sentado en sus patas traseras. —Pues depende de qué tan profundos sean los traumas—Alega al colocar su patita en el mentón. Suspiró, nuevamente. Empiezo a buscar en el lugar y descubro que solo nos encontramos Saúl y yo. Pero a Rem no era capaz de localizarlo en ningún lado.

