Ciudadela. Alexetimia Abro los ojos, una vez más me encuentro en el cuerpo al que realmente pertenezco, justo en ese momento no manejo grandes cantidades e información como desearía y tampoco me siento libre, me obligue a mí mismo a ayudar a Howl Yakuza, mientras se encontraba luchando contra sus peores miedos y gracias a ello quede atrapado temporalmente en el lugar del que había estado huyendo. Me mantengo serio al ver a la felina blanca enfrente de mí, tenía entendido que los Cathros tenían una mística habilidad que les permitía entrar en la mente de los seres, pero con máquinas eso no funciona, ella estaba sentada enfrente de mí y parecía algo anonadada por lo que estaba sucediendo en ese momento, sinceramente era mucho más complicado de lo que parecía; pues ella creía que Howl Yaku

