Epílogo

582 Palabras

Dos días más tarde, me dieron el alta del hospital psiquiátrico. Estaba feliz de que al fin pudiera irme a casa. Aunque no nos iríamos al castillo, obviamente, mi hijo estaba hospitalizado y podíamos visitarlo cada día. Verlo evolucionar tan rápido, crecer, superarse a sí mismo, superar sus dificultades nos daba esperanza. Aunque los médicos no querían auspiciar nada, esperaban que no quedara con mayores secuelas pues habían sido varios los minutos que estuvo sin oxígeno al nacer hasta que lo pusieron con ventilación asistida. Llegué a la casona en la ciudad. Extrañaba no tener a mi hijo conmigo, aunque nunca lo hubiese tenido. Íbamos a verlo a diario. Tres veces al día. El tiempo que se mantuvo allí se nos hizo eterno, casi no parábamos en la casa. Hasta que por fin le dieron el alta

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR