EunJi suspiro de alivio cuando las puertas del ascensor se abrieron, ya era de noche, se había quedado charlando con su hyung acerca de lo que le había comentado — ¿dónde estabas? —se asustó ante la repentina pregunta, pero lo que más le sorprendió era que esa no fue la voz de Taeyang Enfocando su vista hacia el castaño que se encontraba apoyado en la pared frente al ascensor, mirándolo sin despejarse por un momento — ¿me lo dices a mí? —ahora preguntó el pelinegro confundido — ¿ves a otra persona que venga a las diez y treinta y dos de la noche? —el más bajo se quedó en silencio — ¡Bingo! La persona eres tu —comentó sarcástico sin moverse EunJi no entendía, que hacía el modelito esperándolo y hasta contando los minutos — Fui a tomar aire ¿por qué me preguntas? — Porque toqué tu pue

