Él asintió. Se acercó a ella, quien dio un salto. El empresario levantó las manos con el ceño fruncido, como si quisiera demostrarle que no le haría daño, la tomó por la espalda para sacarla fuera de la habitación. Sin expresión en el rostro caminaron por el pasillo directo al ascensor donde los esperaba Camilo. Sofia se giró encontrándose con los ojos de su compañera quien sonreía como si quisiera regalarle apoyo moral, intentó devolverle la sonrisa, aunque no supo si funcionó. Nuevamente no sabía a donde se dirigían, sin embargo, fue más valiente en esta ocasión preguntándole donde vivían sus padres. Sebastian sin quitar la atención de su celular le explicó que tenían una residencia en Santa Rosa City, un barrio de lujo a las afueras de Barquisimeto. Sofia inmediatamente observó su atuen

