―¿Qué más puedes ver? ―el tono de la voz de Shelley era de maravilla y emoción. Zoe estaba segura de que eran emociones positivas. No la negatividad que normalmente oía. Aun así, estaba preparada para un cambio repentino, una sonrisa que se transformaría en ira y resentimiento. Pensaba en eso incluso mientras seguía hablando al respecto. ―Todo ―dijo, haciendo gestos de impotencia. Era difícil explicarle todo a alguien que nunca lo había experimentado. Era como tratar de explicar lo que era ver en color a alguien que sólo veía en blanco y n***o. ―Sé el número de milímetros que impiden que tu cara sea exactamente simétrica. Cuento las sillas y los escritorios de la sala de reuniones en el momento en que entro, instantáneamente. Puedo leer las huellas en la arena y saber la altura, el peso y

