2018 Casi era el mediodía del domingo, cuando el teléfono de Bianca comenzó a sonar. Aún algo dormida, intentando no despertar al responsable de su cansancio, lo tomó y fue hasta la sala. –Hola ma- dijo, intentando simular la voz. –Hola Bianc, ¿Estabas durmiendo? ¿Te sentís mal? – Bianca se apoyó en el ventanal y contestó. –No ma, ayer me quedé trabajando hasta tarde, es eso. – Hubo una pausa, en la que ambas decidieron creer en la mentira y Alicia continuó - ¿Vas a venir a almorzar? – Bianca se mordió el labio inferior, odiaba mentirle a su mamá, pero aun no sabía que era lo que pasaría con Martin. Apenas llevaban un fin de semana juntos, no necesitaba más miradas sobre aquello, si algún día las cosas iban bien se lo diría, por ahora prefería guardárselo para ella. Escuchó ruidos e

