2018 Se acercaba el día en que Martin debía dejar la empresa. Los análisis y las estadísticas estaban casi listos, no le quedaban muchas excusas para permanecer allí, y con el inminente ascenso a director, ya no se iba a tener que mudar de oficina en oficina. Estaba feliz por sus logros, pero la idea de dejar de ver a Bianca le generaba una sensación extraña, para nada placentera, que intentaba ocultar. Por otro lado, no había podido avanzar con la investigación de las publicaciones. Se había ganado la confianza de casi todos en Krea, hasta las estiradas hijas de Azucena lo habían invitado a almorzar, pero nadie parecía saber nada del asunto. Solo quedaba la gente de la revista, había conseguido hablar con el editor y una fotógrafa, pero el periodista que firmaba la crónica no había res

