2001 Ese verano fue tan oscuro para Martin que en adelante, lo borraría por completo de su memoria. La noticia del embarazo no buscado y la crisis económica que atravesaba Argentina pusieron de cabeza su vida. -Me tengo que casar.- le dijo una tarde de 35 grados, a la sombra de un ficus, que había crecido en demasía y alborotado, en el jardín de la casa de Benja en Rosario. Desde la noticia, intentaban pasar la mayoría de los fines de semana allí. -No lo digas como una obligación, podes hacerte cargo del bebé sin casarte.- le respondió Benja usando un cuaderno de espiral, donde hacía sus resúmenes de la facultad, para abanicarse. -Carolina creció sin su padre, y la experiencia no fue demasiado alentadora.- -Porque su padre era un borracho al que no le importaban sus hijas, pero vos

