Quinn arrancó el tenedor de la salchicha y miró fijamente su comida a medio comer. ¿Debería volver a su oficina? ¿Y luego qué? ¿Salir enfadada de nuevo? Apartó el plato y se tragó lo que tenía en la boca. Estaba avergonzada. Fue allí a disculparse y acabó sin hacer nada en absoluto. ¿Él ya no la amaba? Un gemido de frustración salió de sus labios... de repente se sintió aburrida y sola. Desde que cruzaron las fronteras, él había intentado evitar que eso sucediera... y ahora la hacía sentir así a propósito. Sabía que él era la única persona con la que podía hablar libremente aquí... la única persona en la que realmente confiaba. Pero, aun sabiéndolo, ¿por qué siguió adelante y escupió esas palabras absurdas como si fueran flema en su garganta? Quinn golpeó el suelo con los pies mient

