Quinn miró a su padre mientras entraba llorando en su habitación. —Lo siento, Quinn. Él cayó de rodillas frente a la cama en la que ella estaba acostada y la puerta se cerró por sí sola detrás de él. —Todo esto es culpa mía, debería haberlo sabido, debería haber hecho algo. Y-yo solo... Intenté tato no creerlo, quería que fuera una mentira... todo. Y durante mi tiempo de ilusión, te lastimaron. Si hubiera hecho algo antes, tu lobo estaría bien. —Papá… —Quinn llamó su nombre en voz baja, sin mirar a sus ojos —. ¿Estás borracho? —No lo estoy... pero pensé que no habría sido capaz de enfrentar a Kathrine estando sobrio, así que tomé un poco. Lo siento, Quinn. —Está bien, papá, no fue tu culpa, tampoco fue culpa de mamá... fue completamente mi culpa. Desde el principio lo supe, fui yo

