Ana – ¿Que hiciste qué? – escuché decir a Ricky – ¿Te volviste loca? Estabas apunto de arruinar todo mí plan. – sí señor, pero ya no podía soportar que ese idiota nos siguiera causando problemas. – ¿Yo no te mandé a que fueras su amiga? Esas no fueron mis malditas ordenes – replicó Ricky. – si iba a ser su amiga para matarlo, era mejor hacerlo de una vez cuando tuviera la oportunidad. – y que bien te resultó eso, tienes una pierna con una herida de bala. – Él también quedó lastimado. – eso me llena de orgullo hacia ti, lo siento pero no puedo sentir empatia por alguien que no me obedece. – pero, señor – soltó Jane. –pero nada, desde ahora quedas fuera de este grupo y mejor sal antes de que me arrepienta. – ¿Qué? No Ricky ¿ Qué pasó con nuestro amor? – Crees que necesito cosas co

