Era cierto, lo prohibido era lo más excitante. El plazo de prueba de 3 meses que Charlotte había ofrecido en un principio, finalmente había acabado. Estaba dentro, y también estaba dentro de un avispero de mentiras y secretos que solo servirían de algo si sabía jugar mis propias cartas. Estaba pagando un alto precio por meterme en la vida de André Smith, así como pagaba un alto precio por permanecer en una gran oportunidad de trabajo. Luego de ese día, las cosas se tornaron extrañan e intensas. Continué estudiando y trabajando, estaba hasta arriba con todo y realmente no tenía ni un instante de respiro. André seguían insinuandose pero nunca daba al siguiente paso, algo que se me hacía realmente extraño. Charlotte guardó la calma y se volvió aún más mi jefa. Aquella conversación li

