Me duele mí estómago pero eso no me importa, no es tan grande el dolor comparado con el que siento en mí pecho.
Mí corazón está roto, echo pedazos por la falta d mí hijo. Ya nada me importa solo deseo morir.
Escucho como abren la puerta de mí celda y entran acercandose a mí y dejan algo a mí lado para luego irse .
Tal vez sea mí comida pero no le doy atención y me giro dando la espalda a la bandeja.
A los segundos siento algo raro, a mis espaldas algo se mueve y produce soniditos extraños. Giro tan rápido como puedo y es cuando ahí veo una manta amarilla envolviendo a mí bebé. Si porque ese pequeño era el mío.
Desesperada lo tomo en brazos y lo aprieto contra mí pecho llorando de felicidad, me devolvieron a mí hijo, me lo devolvieron.
Río como loca entre lágrimas mientras mí pequeño hace esos soniditos que tanto amo.
Lo miro y él tiene los ojitos abiertos y grandes mirándome de una manera que no puedo describir.
Comienzo a tocarlo y el mueve sus manitas sintiendo cosquillas.
" Mamá te ama , te ama con todo su ser..."
Le saco la manta ya que aquí la temperatura es controlada, y lo dejo solo con su pañal .
Está delgadito, pero eso lo solucionaremos de inmediato.
Pongo a mi hijo en mí regazo para levantar mí pijama y liberar mis pechos, sostengo con mí mentón la tela para poder tomar a mí bebé y llevarlo a mí pecho.
Mí hijo se prende con fuerza pero algo anda mal, el bebé comienza a gemir y sus ojitos a llenarse de lágrimas.
Angustiada tomo mí otro pecho apretando y no sale nada, mí leche se secó al no comer nada.
" Ya mí amor....
Desprendo a mí hijo de mí pecho causando que llore para poder bajar mí ropa y levantarme.
Está mañana me dejaron el desayuno y como puedo comienzo a comer todo lo que me trajeron.
Mí bebé sigue llorando causando más culpabilidad en mí.
Tranquilo hijo, ya me bajará leche y te daré cielo, tranquilo.."
Lo abrazo contra mí hombro sobando su espalda, su llantito y gimoteo disminuye con el paso de los minutos.
Ambos ya descansamos en la cama mientras esperamos, él duerme pegado a mí , lo cubro con su manta y acaricio su pelo abundante.
Mí pequeño tiene rasgos hermosos como los otros bebés, mí bebé es igual a mí en algunos rasgos .
Me separo un poco para acurrucarme junto a él , pego mí nariz con la de él y suspiro su olorcito.
" Te amo mí amor y espero que no nos vuelvan a separar jamás...."
Beso su nariz y me acomodo boca arriba.
Suspiro y toco mí rostro, todavía me duele un poco al igual que mí abdomen y espalda, me golpearon mucho pero el dolor que sentí en mí corazón era más fuerte.
Ahora ya estoy bien, mí bebé está conmigo y soy feliz.
Luego de un rato de dormir ciento pesados mis pechos y llenos, feliz me levanto y con cuidado despierto a mí pequeño, él gruñe un poco mientras se estira, riendo lo tomo en brazos y al fin le doy de comer
" Te pondrás sano y fuerte mí amor, ya lo verás...."
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.