.........................................................Cinco años atrás..................................................
Tengo que ir a buscar a Richard a donde será la reunión — hablo Joseph Grayson a un hombre que era muy parecido a él o más bien idéntico a él — anoche cometí una tontería Edward — dijo el hombre que iba con cara de seguir ebrio —
¿Qué cometiste? — pregunto el otro quien parecía más tranquilo —
Me case con una desconocida, aquí traigo el acta de matrimonio — señalo el interior del saco — quiero hablar con él y ver si puede comenzar la anulación, la chica se quedó en la habitación, le dije que no se moviera —
¿Cómo que te casaste? — le dijo el gemelo — ¿estás loco? — lo miraba atónito — no te irás solo, yo te acompañare — y ambos salieron del lujoso hotel —
Tomaron un automóvil deportivo que se encontraba en el estacionamiento del hotel, todo iba normal, aunque el gemelo menor que en este caso era Edward, iba regañando a su hermano mayor — no puedo creer que sigas tomando de esa manera, Joseph, ya no eres un jovencito de veinte años, tienes veintisiete, y sigues así, mi padre se enojara cuando se entere de esto — esas fueron las últimas palabras de Edward Grayson antes de ser embestido por una camioneta que se había quedado sin frenos —
......................................................................Época actual.....................................................
Edmond Grayson miraba la fotografía que tenía delante de él, de las dos pequeñas, recordaba cuando le entregaron las pertenencias tanto de Joseph como de Edward, uno de sus hijos se encontraba muerto y el otro se debatía entre la vida y la muerte, eso era bastante duro, encontró entre las pertenencias de Joseph un certificado de matrimonio, ¿su hijo se había casado?
Salió de la oficina y se dirigió a la secretaria — Regina, gracias por todo el día de hoy, me tengo que retirar, hoy Joseph tiene una cita con un nuevo médico especialista en columna — hablo el hombre, tenía el rostro entre la alegría y la desesperación — nos veremos otro día.
Si,señor Grasyson, nos veremos, espero que todo salga bien — la secretaria lo deseo de todo corazón al hombre —
Muchas gracias, Regina — el hombre se dirigió al elevador con la mirada llena de esperanza.
Emma llego tarde a su jornada al hospital, al parecer la cita había tardado más de lo acordado, cuando llego el médico en jefe le dijo que tendría que doblar turno en el área psiquiátrica, pero igual tendría que cubrir si llegaban algunos casos de urgencia al área de emergencia, miro la fecha, era Halloween, frunció el ceño con enojo, tenía los disfraces de las gemelas, ahora tendría que perderse el ir a pedir Halloween con ellas.
Hola Emma, buenas tardes— hablo uno de los doctores de urgencias, el doctor Mark Carter — veo que llegaste un poco tarde, se supone que esta guardia la tendría que hacer la doctora Willams —el hombre joven miro con alegría a Emma —
Si, tenía la tarde, pero tuve una entrevista de trabajo en un lugar — comenzó a hablar la doctora Parker, cuando fue interrumpida por una enfermera —
Doctora Parker, el director del hospital la busca — hablo la enfermera — al parecer es urgente — le informo la mujer —
Bueno veamos que me tiene que decir el doctor Silver — dijo ella — nos veremos después doctor Carter —
Emma se dirigió a la oficina del director Silver, un hombre de edad aproximada a los sesenta años, al parecer el hombre ya se encontraba informado acerca de la situación de Emma, y le informo que tendría permiso por un año, y que cuando terminara su contrato con Grayson podría regresar a trabajar como psiquiatra al hospital, que si se quería marchar en ese momento podría hacerlo.
No podía creer la suerte que tenía, iba a pasar el día de Halloween con las gemelas, fue al departamento de psiquiatria, entro a la sala de doctores tomo sus cosas, y cuando su jefe miro que tomaba sus cosas, solo fruncio el entrecejo, al parecer la doctora Parker tenpia buena relación con alguien poderoso, pero no dijo nada, así que dejo de ir a la chica.
Llego temprano a casa, las niñas se encontraban una vestida de bailarina y la otra como niña del espacio, sonrio al ver a las pequeñas, Rose y Bella voltearon y gritaron con alegria propia de unas niñas de cuatro años.
¡MAMI! — gritaron al unísono — llegaste temprano.
Mira mami, soy una chica del espacio —hablo Rose con entusiasmo — y soy poderosa y bella.
Yo soy una bailarina, y bailarreee, el lago de los gansos — dijo Bella —
Emma se río, al ver a sus dos hijas — es el lago de los cisnes, y si lo vas a poder bailar — la mujer abrazo a sus dos pequeñas_—, si me dan permiso, mis pequeñas, me iré a quitar eta ropa y me pondré lo que usaré para llevarlas a pedir dulces —
La señora Hart se encontraba en la cocina sirviendo un bocadillo a las niñas — hola, querida, veo que regresaste temprano — dijo ella —les iba a dar su bocadillo a las niñas, veo que vienes muy feliz, eso me alegra — les puso a las niñas la mitad de un sándwich de mantequilla de maní y media pera, para caa una — coman nenas.
¡GRACIAS,SEÑORA HARTTTT! — gritaron las niñas.
Si, obtuve el trabajo, tendré el contrato por un año, seré la psiquiatra personal de un hombre — hablo ella desde la recamara, cuando salió llevaba puesto un suéter con una enorme calabaza en el pecho — es una excelente oportunidad, tendré un buen sueldo, las niñas, podrán estudiar en el colegio privado donde yo estudie, y podre comprar una casa, es lo más importante — dijo ella — una casa donde ellas tengan un espacio propio, un jardin donde jugar — son pequeñas, pero tampoco quiero que solo me vean unas cuantas horas, si el caso me resulta exitoso, tendre más pacientes y más fama, con eso podré pagarles una excelente educación —Emma miro como las pequeñas comían su bocadillo, las amaba, lo eran todo para ella.
Si eso es lo que tú deseas, Emma, — dijo la señora Hart — hazlo, no te detengas, siempre te he admirado, eres tan valiente y trabajadora.
Ellas son mi motor, señora Hart, son lo que más amo — Emma Parker miro a sus niñas, sabía que se parecían a su padre, y sabía que de su lado familiar no había gemelos, entonces eso era herencia de su padre, como una peculiar marca de nacimiento que ambas tenían en la espalda en forma de corazón, entre los recuerdos de la borrachera en la cual fueron concebidas, recordaba la espalda del hombre con una marcar muy similar.