—Eras el mejor en aquel momento de mi vida. Luego crecimos, mis objetivos y anhelos cambiaron y tú continuaste con la misma filosofía de vida. Me convertí en otra persona y dejamos de encajar. Marcus dejó de sonreír y la miró con seriedad, sabiendo que no era un tema del que le gustase hablar. Y aun así estaba volviendo a él para que se sintiera mejor, para que abriera los ojos y no se culpabilizara por los sentimientos de Wentworth. —Así que no pienses que estabas agrediendo a tu amigo. Nadie estaba agrediendo a nadie, Marcus . Odio este tipo de historias porque me hacen quedar como una muñeca que cambia de manos. Soy una persona con derecho a elegir y eso hice. Y no me arrepiento de nada, ¿vale? Ni digo que seas mejor que Maine. Él era maravilloso a su manera y tú más de lo mismo. —B

