Maria se siente en un hilo, las cosas no son como las pensaba y ahora es el momento para arreglarlas, aunque le cueste admitirlo se equivocó, su marido tenía razón con respecto a Corina o la bruja como él la llama, decirle esas cosas a sus hijos ha pasado todos los límites y eso es algo que no está dispuesta a perdonar, Corina se ha metido con lo que ella más quiere en la vida, y para ella es tiempo de poner un alto, se arrepiente de no haberlo hecho antes con todo lo que le iba haciendo a ella pero todo tiene un final y el suyo está cerca. -¿Por qué no se han cambiado? - pregunta Rodrigo al ver que su esposa permanece en silencio y sus hijos un tanto reservados al no dar ningún tipo de respuesta. -Ah pues porque mamá estaba hablando con mis hermanos - responde Maria del Carmen sin parar

