-No mi amor - pone la cabeza sobre su hombro y cuello - nunca ame a esa mujer, solo te he amado a ti... - le aclara con una sonrisa que la logra estremecer - te veías tan bonita con tus trenzas y con esos vestidos - susurra cerca a su oído y mete la mano bajo su falda - tan dulce e inocente que no me resistí y te hice mi esposa - le baja las bragas y ella jadea suavemente cerrando los ojos - no te pongas celosa y menos te sientas insegura por esa mujer, créeme cuando te digo que eres la única mujer a quien amo y he amado en mi vida - le arranca las bragas mientras Maria se mueve contra su erección todavía intentando asimilar la información recibida pero sin importarle nada más que lo que están haciendo - además vendí porque no me gusta tener contacto con ellos y menos sabiendo que mi padre

