WILLIAM No se ni que decir de lo sucedido, todo parece tan surrealista que no me creo todavía que haya estado todo este tiempo frente a la Lizzy de Marc y no me diera cuenta. Recuerdo como si fuera ayer cuando mi hermano gemelo llegó a casa un día de uno de sus viajes asegurando que había encontrado al amor de su vida; Marc siempre fue tan soñador y exagerado, que me burlé de el porque decía estar locamente enamorado, pero ni siquiera sabía el nombre real de la chica, supuse que se le pasaría con los días, pero no fue algo pasajero para el. Confieso que siempre quise tener un poco de su personalidad, porque mientras yo era el hijo perfecto, deportista, sacaba buenas calificaciones y me portaba según querían nuestros padres, él era rebelde y hacia todo lo contrario a lo que se supone deb

