En El Trabajo de Mi esposa Killian estiró el brazo buscando en calor de su esposa en la cama que habían compartido. Anoche había dormido con ella entre sus brazos y había sido muy relajante y calmante. Desde que había despertado sin parte de sus recuerdos, se sentía constantemente tenso y en alerta. Anoche había sido la primera vez en que había logrado conciliar el sueño sin sobre pensar. Deslizó la mano abierta por las colchas y se levantó inquieto cuando no la sintió. Recorrió la habitación con la mirada y no había señal de ella. Una sensación visceral recorrió su columna cuando no la vio. Ya le había pasado antes y aún se preguntaba qué había ocurrido y que fue tan intenso como para provocar esa reacción en él cuando su esposa salía de su vista. El duque se levantó y se puso los pan

