Una Nube Negra El carruaje con el emblema del marquesado Ailsa atravesó las grandes rejas que bordeaban la ciudadela alrededor del palacio y se dirigió al anexo de la reina madre. Killian, quien había estado fingiendo leer un documento junto a la ventana durante toda la mañana, se puso tenso y su mandíbula crujió sin pasar desapercibido para Andrew y el secretario que habían permanecido en silencio esquivando su nube negra. El rey había escuchado al marqués en la galería y éste le propuso la oportunidad de una alianza entre su hijo y la señorita. El hombre estaba consciente que la mujer no era noble, pero expresó que sin dudas era excepcional y era del gusto de su hijo. Le dijo despreocupado que una vez que se casaran, ella se convertiría en noble y ese tema se solucionaría. Además, ag

