Confesión Killian tomó una respiración profunda antes de continuar. Parecía que lo que tenía que decir estaba drenando toda su energía. - Me desperté con el peso de haberte tomado sin haberte prometido nada, sin cortejo, sin regalos y me escondí como un niño por miedo a que me rechazaras… Inmaduro, ¿verdad? - le dijo avergonzado - Cuando los otros nobles comenzaron a cortejarte y sentir mi impotencia al verlos, Mis celos crecieron y mi padre comenzó a presionarme con mis responsabilidades como jefe del ducado. Estaba dividido entre sus malditas palabras y lo que sentía por ti. Me daba muchas excusas para no acercarme a ti hasta que el marqués te propuso matrimonio y no te resististe. Ahí me di cuenta de que lo tonto que había sido y que no te dejaría ir. El secuestro fue lo que destroz

