Castigo Viktoria entró corriendo por la puerta frontal de la mansión del conde y se detuvo frente a la puerta del estudio para arreglar sus ropas y su cabello antes de golpear la madera haciendo un gesto a Hellen para que la esperara fuera. - Adelante. - dijo el conde con un tono molesto. La joven entró con calma y se inclinó respetuosamente frente a su escritorio. - Buenos días, conde. - le dijo bajando la cabeza - No lo esperábamos hoy... - ¿Y desde cuando debo avisar para poder venir a mi propia casa? - le dijo sarcástico. - No quise decir eso, milord. - se apresuró Viktoria - Sólo lo pregunté por qué si nos envía un mensaje con antelación puedo pedir que se prepare su comida favorita y su licor... El hombre la observó con desagrado. La niña se había convertido en una señorita mu

