En las semanas posteriores siguió viniendo Mathew Clausen a ver a la pequeña Sara, pero como si fuera poco empezó a sacarla de casa, un día llegué del trabajo y me asusté mucho al no encontrar a la bebé ni a la niñera por ningún lado, lo primero que se me ocurrió fue buscarla por los alrededores de la vecindad, iba conduciendo mi auto y al pasar por el parque más cercano a la casa los encontré, Mathew estaba sentado en una banqueta leyendo un libro mientras la niñera jugaba con la pequeña Sara en la resbaladilla. Me baje del auto desesperadamente y agarre a la bebé, le grité a la niñera Nicole - Sin mi autorización no puedes sacar a la bebé. ( La pobre agachó la cabeza y no respondió, Mathew se acercó. ) Mathew - Yo soy su padre y saqué la niña conmigo porque tengo todo el derecho

