En cuánto llegamos al hospital la pequeña Sara fue atendida, el médico dijo que todo está bien y era normal el malestar de igual manera recetó analgésicos para cuando la bebé tenga esa molestia, tardamos mucho porque el médico aprovechó para hacer exámenes y comprobar su estado de salud actual. Salimos felices porque todo estaba bajo control con la pequeña Sara y aprovechamos para hacer compras, mamá había traído una lista de todo lo que necesitaba en casa y lo más importante era que la comida para la bebé no debía faltar, la pequeña Sara podía decir algunas palabras como; mamá, tata, abua, ñam, meyo y así unas que otras palabras con las que ella trataba de comunicarse, la subimos en el carrito de las compras y quería agarrar todo lo que estaba en las perchas sino lo hacía comenzaba a llor

