Estoy sumamente segura que le daré más motivos para odiarme que para gustarle. Don machote siempre ha sido claro conmigo en cuanto a lo que siente por mi, en ningún momento me ha dicho que duda de sus sentimientos y eso me encanta, y lo admito, yo soy la que le ha dado largas o tal vez le he dado algún tipo de dudas, pero no sé. Yo no puedo andar besándolo a cada rato hasta saber exactamente como es la situación con nosotros. No quiero darle una mala imagen de mi. —Pues ya tuvieron sexo y también se besan. ¿Qué mala imagen quieres darle si ya te ha visto toda? —la voz burlona del invasor de mentes me sobresalta y a la vez, me hace molestar. —Soy una dama que merece respeto y quiero darle una imagen de buena mujer que no anda con cualquiera —me defiendo. —En ningún momento he faltado tu

