El sentimiento de odio, recuerdo una vez haber leído algo sobre eso, pero en este momento no logro recordar con una exactitud innecesaria, su definición, pero lo que siento es casi igual al odio. No es que nunca en mi vida besara a alguien, obviamente sí he besado, sí he salido, obviamente sí he tenido novio y claramente, obviamente he tenido relaciones, pero todo lo hice de mutuo acuerdo. No porque venga este con ínfulas de perro guardián me va a venir a besar porque le dio la gana. —Ya te está besando y te está gustando —la voz que hace días creí que no volvería, apareció. Me separo de don imbécil como un resorte, lo miro con tanta rabia que mi linda manito se estampó con una bofetada en su estúpido rostro. —No vuelvas a tocarme —le digo entre dientes—. ¿Quién te crees tú para venir

