—¡Cállate! —Khael le grita a Lisa quien no para de pedir perdón. Respira hondo y de un momento a otro la cosa se pone fea, porque la rubia es levantada del suelo con solo ser vista. Flota y sus ojos se empiezan a llenar de sangre, Seth queda como estatua en el lugar en que está parado y no dudo en tomar su mano para darle una razón por la cual no salir y atacar a ese vampiro sádico. —Me estás empezando a cansar, —suspira. —No tiene caso que te lamentes o pidas piedad, ¿No lo entiendes? Traicionaste a tú única familia —enumera con los dedos, —te aliaste con lobos. Y para colmo, nos has traído al hogar de un vampiro que daba por muerto. —Hace un sonido molesto con la lengua antes de salir de su mano una ráfaga de aire que le corta la cabeza a la rubia. —No... —Seth cae arrodillado al suel

