BK. —Deberías decirle, —Clío responde con un tajante no. La sigo por toda la casa, mientras busca no sé qué porque no le preste atención cuando habló. —Vamos ¿Acaso planeas que muera sin saber su propósito? si lo que no quieres es darle la cara pues, se lo digo yo y listo. Se detiene de una manera tan abrupta que choco contra su espalda y caigo de culo al suelo, había olvidado por momentos que Clío es como una roca con sentimientos. —Ni se te ocurra decir nada BK, —se voltea para mirarme a los ojos y se confunde cuando me ve tirada en el piso. —¿Qué haces? —pregunta pero no deja ni que responda.—Bien, no importa. Solo te voy a pedir que respetes todas y cada una de mis decisiones. Si no le he dicho nada es porque no quiero que se entere he tenido toda su vida para decirle y nunca lo hi

