Doy un sorbo al café caliente entre mis manos. Ralph ojea uno que otro libro mientras Ethan duerme en el sofá y Seth juega en su teléfono. Es raro y lo admiro, todo a cambiado de una manera tan drástica desde que los conocí, cosas extrañas han estado sucediendo alrededor, me he puesto en peligro más de una vez y he perdido incluso mi amistad con la persona que creí envejecería a su lado. Poco a poco voy olvidando a mis padres, ya solo quedan vagos recuerdos de ellos, sé qué debería llamarles o al menos saber porque no me han buscado pero no, es mejor mantenerlos lejos de toda esta locura. No deseo que nadie salga herido, mucho menos por culpa mía. Porque, aunque los chicos viven enfrentando a las personas, vampiros o cosas que me quieren hacer daño y salen lastimados, tengo la certeza

