Ralph no me mira desde que salimos de su hogar. Trato de no pensar en nada indebido para que no termine por leer mi mente y llevarse una sorpresa, Seth no hizo acto de presencia ni tampoco los demás familiares de mi acompañante. —¿Que bonito día no? —digo, me incomoda un poco el silencio entre ambos y mucho más porque las persona nos miran, quizás porque vamos caminando tan cercas pero sin decirnos nada o que sé yo. —Trato de buscar a nuestros alrededores otra aura como la tuya pero no doy con nada igual. —Oh, eso hacía. —Quizás sea solo de noche, ya sabes, comentaste antes que cuando me observaron por primera vez era de noche y había neblina. —Asiente no muy convencido, nos detenemos justo frente a mi casa y por cortesía lo invito a entrar. Me da una media sonrisa y no puedo evitar de

