No dejamos que nada durará tanto. Ethan salió como alma que lleva el diablo por la puerta de la entrada, diciendo que buscaría a Clío antes de que algo peor le pudiera pasar a ella. Ralph por otro lado tomo asiento en dónde antes estaba su hermano y respiro profundo antes de llamar a Seth, solo murmuro su nombre y él apareció de la nada como un espectro, pero de esos sexys porque está sin camisa con una toalla tapando su m*****o y cabello húmedo. —¿Por qué me sacaste de la ducha?—Gruñe molesto, me mira y desaparece para volver con ropa puesta.—¿Tengo que preguntar de nuevo? Ralph coloca el peso de sus brazos sobre las piernas, respira hondo y agacha la cabeza. De repente la levanta y abre los ojos, dejando ver el bonito color rojo en ellos pero mucho más brillantes que los de Ethan hac

