Brisa: Un par de golpes llaman la atención de Stef y la mía también. Nos regalamos una primer mirada después de tres horas y con desgano nos levantamos de la cama. Decidimos dormir juntas en mi habitación. Nos protegemos mutuamente. Los ladridos de Toby terminan por despertar a las niñas y nos volvemos a mirar, ésta vez con desconfianza. Las preguntas más importantes de la noche: ¿Atendemos o no? ¿Preguntamos quién es o simplemente nos quedamos calladas? Calladas es la mejor opción. Los ojos de Stefanía reflejan miedo y los míos igual. Qué bueno que Gastón (antes de que todo lo de la desaparición pasara) colocó más seguridad en la puerta. Desde que él no está con nosotras decidimos bloquear la entrada con uno de los sofás individuales para sentirnos más seguras, pero cuando hay golpes

