Brisa: —Hola, ¿quién es? —responde Gastón por mí y coloca el altavoz de mi teléfono. —¿Qué tal? Soy el comisario con el que realizaron la denuncia el día de ayer. Le llamo para comunicar noticias sobre Tyler Lynch. Miro a Gastón y luego al celular ubicado en el tablero del auto. —¿Qué noticias? —Quedamos en que luego de llamar a la cárcel en donde él yace avisaríamos sobre su estado. —Ajá... —dice Gastón. Siento pequeñas cosquillas en el estómago en base a los nervios pero intento evitarlos y olvidarme de ellos. Aunque es difícil. —El señor Lynch ha salido de la cárcel hace unos meses atrás. La madre del chico ofreció una buena cantidad al juez y disminuyeron su condena inmediatamente. —¿Qué? ¡Eso está mal! —espeto—. ¿Cómo es que hacen eso los malditos jueces? Todo es diner

