Brisa: —Creo que va a ser medio difícil superar las palabras de Isaac, pero supongo que su historia con Stef y su manera de expresarse es diferente a la mía —empieza a decir, nervioso. Yo también me siento así; nerviosa. Tengo unas tremendas mariposas en el estómago que no paran de moverse para provocarme muchas cosquillas. Apenas ha empezado a hablar y ya siento que voy a llorar. Lo que quería con muchísimas ganas en la mañana se va a cumplir. Él me va a pedir matrimonio. Una de las cosas que siempre soñé desde que me puse de novia con Gastón. Siempre imaginé cómo sería el momento exacto, y éste encuentro concuerda perfectamente con lo que esperaba. La sonrisa de emoción en mi rostro es tan firme, tan real que es imposible que se borre. Tengo a Gastón arrodillado ante mí, y aho

