Capítulo 15 Samuel Ya estabas entrada la tarde y tras mi dolor de cabeza, había pensado que tal vez podía pasar una tarde agradable con Andrea. Sin embargo, todo mis planes se fueron a la basura con la llegada de Zamira, quien al parecer venía en plan idiota y debía ponerle un alto. No me gustó para nada ver en los ojos de Andrea tanta tristeza y decepción, porque lo único que provocó en mí fueron unas ganas terribles de abrazarla. Siento como Zamira intenta abrazar mi cuello como si fuera un koala y sé que ella lo está haciendo esto para molestarme. No me gusta que se comporte como si fuera una niña inocente, cuando en realidad, yo sé perfectamente que no lo es. _ ¿Te vas a quedar callada? ¿Qué ha sido eso? _ pregunté sin más cruzando los brazos. _ No sé de qué quieres que me habla

